Esta es la segunda parte de las dos en las que está dividido el relato de los Caminos de Santiago Olvidado y de Invierno en BTT:
Parte 1: de Bilbao (día 1) a Aviados (día 5)
Parte 2: de Aviados (día 6) a Santiago de Compostela (día 11)
Caminos Olvidado y de Invierno: día 6, de Aviados a Fasgar (17/08/2020)
Poco después de salir de Aviados hemos tenido que reparar un pinchazo en la bici de Blanca, un presagio de que el día iba a ser un poco accidentado… Pero empecemos por el principio, desde Aviados nos dirigimos a La Robla mayoritariamente por pistas, atravesando la combinación de zonas agrícolas y zonas boscosas que viene siendo habitual los últimos días. A destacar el paso por la enorme ermita de Boinas, cercana a Robles de la Valcueva.

En La Robla buscamos un taller de bicicletas donde reparar un freno de la bici de Pol, que hace tres días que no funciona. Esto nos hace pasar bastante tiempo esperando, primero a que abran el taller y luego a que lo reparen.
En este municipio, La Robla, se cruzan el Camino Olvidado con el Camino del Salvador, que va de León a Oviedo y que recorrimos precisamente Pol y yo el año pasado. También es uno de los extremos de la línea de ferrocarril de vía estrecha Bilbao-La Robla que hemos ido viendo y cruzando desde que empezamos nuestro Camino. Esta línea se construyó a finales del siglo XIX para hacer llegar a las industrias de Bilbao el carbón de las cuencas mineras de esta zona, y su trazado coincide enormemente con el del Camino Olvidado a Santiago.
Cuando teníamos la bici reparada y estábamos listos para proseguir la marcha, ha empezado a llover. Y ya no ha parado en todo el día. En estas circunstancias, hemos decidido seguir el itinerario del día mayoritariamente por carretera, esquivando los tramos por pistas y senderos. Así hemos hecho los aproximadamente 60 km que nos quedaban hasta Fasgar, nuestro destino de hoy. Y refugiándonos de vez en cuando en el porche de alguna iglesia o en la marquesina de la parada del autobús.

Hemos llegado a Fasgar empapados, cansados y helados… El cachopo que nos hemos cenado ha contribuido a levantarnos el ánimo, mientras afuera seguía lloviendo. Veremos que tiempo nos espera mañana…

Balance del día: 75,8 km y 1015 m de desnivel positivo acumulados
Aquí el recorrido realizado:
Y aquí el enlace al track en Wikiloc.
Caminos Olvidado y de Invierno: día 7, de Fasgar a Ponferrada (18/08/2020)
El día empieza como terminó el anterior: lloviendo. Pero hoy hay que seguir la ruta oficial, ya que Fasgar es el último pueblo de un valle, el Valle Gordo, y desde aquí hemos de ascender por un camino hasta un collado para atravesar la Sierra de Gistredo y descender a otro valle del otro lado. No hay alternativa asfaltada posible, y además no queremos por nada del mundo perdernos esta ruta. Para muchos es el mejor tramo de todo el Camino Olvidado. Así que al mal tiempo buena cara y nos preparamos para salir bajo la lluvia.

Desde Fasgar, que ya está a 1270 metros de altitud, hay un ascenso corto pero intenso hasta el collado, a 1641 metros, en unos 3 kilómetros. Las fotos, hechas con el móvil protegido dentro de una bolsa de plástico, no reflejan la belleza del entorno.

Desde el collado empezamos el descenso hasta el Campo de Santiago que, aunque hoy no se vea casi nada, es un lugar espectacular. Un valle completamente verde rodeado de montañas y, en medio, una coqueta ermita dedicada, como no podía ser de otra manera, a Santiago. Una estampa “de postal” que, cuando la vi por primera vez en un vídeo de una pareja que hizo este camino en bici en 2018 (podeis verlo en Youtube aquí), grabado además con un dron, me convenció de que este debía ser mi próximo Camino. Hoy no se ve nada, entre la lluvia y la niebla, pero aún así nos ha encantado.

En la ermita solo algunas vacas nos hacen compañía en este día tan desapacible. La lluvia no cesa y hemos de seguir descendiendo. En este paraje nace el rio Boeza, afluente del Sil, y es siguiendo su curso que abandonaremos el Campo de Santiago.

El descenso se realiza por un sendero pedregoso y muy técnico en bastantes momentos que con el firme mojado se vuelve muy complicado. Son unos 6 kilómetros en estas condiciones y con este tiempo había que estar muy concentrados para evitar algún accidente.

En algunos momentos, entre la humedad ambiental, la niebla y la vegetación que nos rodeaba, nos daba la impresión de estar en una selva trópical en lugar de en la montaña. Poco a poco hemos seguido bajando y, aunque no lo parezca, ¡hemos disfrutado!

El primer pueblo que encontramos al descender de Campo de Santiago tiene el curioso nombre de Colinas del Campo de Martín Moro Toledano y, según dicen, es el pueblo con el nombre más largo de España. Hemos llegado empapados y helados, pero el único bar del pueblo no habría hasta media hora más tarde, así que hemos seguido descendiendo 7 kilómetros más, éstos mucho más sencillos, hasta Igüeña, donde por fin hemos encontrado un bar abierto.
Se han sorprendido de que pidiéramos un plato de caldo a las 12 de la mañana, pero ha sido un manjar para nosotros, que necesitábamos entrar en calor. Entre el caldo, y el impresionante bocadillo de tortilla de patatas que nos han preparado, hemos resucitado. Además, mientras estábamos allí ha parado de llover, y nos hemos cambiado completamente de ropa, así que hemos salido como nuevos.

A partir de ahí el día cambia completamente, no llueve más y volvemos a una cierta “normalidad”. Entre Igüeña y Labaniego son 18 km de pistas forestales, a través de bonitos bosques, y los 6 o 7 últimos son todos de descenso. Lo necesitábamos porque estábamos muy cansados.


Pasado Labaniego se atraviesa una zona de castaños y, por pistas y carreteras, seguimos avanzando hacia el pantano de Bárcenas. Al rodear el pantano, abandonamos el Camino Olvidado para recorrer los 6 km que nos separan de Ponferrada. En realidad el Olvidado continúa oficialmente hasta juntarse con el Francés en Cacabelos, a unos 17 km de donde lo hemos dejado. Pero nosotros, para poder empezar mañana el Camino de Invierno desde Ponferrada, nos dirigimos a dormir a esta ciudad.

El Camino Olvidado, cuyos paisajes a nosotros ya no se nos olvidarán nunca, queda atrás. Mañana, siguiendo el Camino de Invierno, si todo va bien, entraremos en Galicia, ¡ya se huele a pulpo a feira!
Balance del día: 63,6 km y 897 m de desnivel positivo acumulado
Balance total del Camino Olvidado entre Bilbao y Ponferrada: 474,2 km y 6.795 m de desnivel positivo acumulado
Aquí el recorrido realizado:
Y aquí el enlace al track en Wikiloc.
Caminos Olvidado y de Invierno: día 8, de Ponferrada a A Rúa (19/08/2020)
Junto al albergue de Ponferrada encontramos el primer mojón del Camino de Invierno. Rápidamente abandonamos la ciudad cruzando un puente sobre el río Boeza y empezamos a ascender.

Estamos en la comarca del Bierzo, productora de vinos con denominación de origen, así que enseguida empezamos a ver las primeras viñas.

El plato fuerte de la jornada es la travesía por la zona de Las Médulas, una antigua explotación minera romana de oro, considerada la mayor mina de oro a cielo abierto de todo el imperio. Es un lugar que por un lado tiene importancia histórica y por otro tiene interés paisajístico. Está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1997.

Pasado el pueblo de Las Médulas, donde desayunamos, continuamos hasta el mirador de los Pedrices, alejado unos 600 metros del Camino, pero al que vale la pena acercarse para tener una vista general de las montañas rojizas.

Tras este rápido vistazo a Las Médulas, descendemos por una pista de tierra hacia Puente de Domingo Flórez, el último pueblo de León por el qué pasaremos en este camino. Desde ahí cruzamos el río Sil por un puente y al otro lado estamos en Galicia. No es una entrada muy glamurosa, rodeados por una central eléctrica y sin un triste cartel que lo anuncie, pero aquí estamos, ¡al fin Galicia!

Hemos entrado en la provincia de Ourense, la primera de las provincias gallegas por las que pasaremos. Como curiosidad, el Camino de Invierno es el único Camino de Santiago que pisa las cuatro provincias de Galicia, por eso a veces se dice que es “el más gallego de todos los Caminos”.
Desde Puente de Domingo Flórez nos dirigimos a O Barco de Valdeorras, a unos 18 km. Vamos siguiendo el curso del Río Sil, pero no por su orilla sino a una cierta altura por la ladera del valle, siempre subiendo y bajando.

O Barco se atraviesa por su bonito parque del Malecón, a orillas del Sil. Cuesta resistirse a no parar a darse un baño en su playa fluvial, pero hemos de seguir la ruta…

Diez kilómetros más nos llevan a A Rúa de Valdeorras, donde dormiremos. Esta comarca, Valdeorras, es también productora de vinos con denominación de origen, y si el día ha empezado cruzando viñedos en el Bierzo, terminamos cruzando más viñas en Valdeorras. Y mañana entraremos en una nueva zona vitivinícola, pero eso será otra historia.

Balance del día: 68,4 km y 1.177 m de desnivel positivo acumulado
Aquí el recorrido realizado:
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Caminos Olvidado y de Invierno: día 9, de A Rúa a Monforte de Lemos (20/08/2020)
Nada más salir de A Rúa iniciamos una dura ascensión de 7 kilómetros por una carreterita local, en lo que parece haberse convertido en una costumbre en las últimas etapas, empezar subiendo sin haber tenido apenas tiempo de calentar y estando todavía medio dormidos… En ese tramo pasamos el límite con la provincia de Lugo, la segunda de las provincias gallegas por la que transcurre este Camino.

La comarca lucense en la que entramos es la Ribeira Sacra, otra importante zona vitivinícola, así que continuamos viendo viñedos a nuestro paso.

El tramo de carretera termina con un fuerte y rápido descenso por una pista con algunos tramos de suelo de pizarra hasta Montefurado, un lugar donde los romanos habían creado un túnel para desviar el agua del Sil y extraer el oro. De ahí el nombre de Monte Furado o “montaña agujereada”.

El pueblo actual que atravesamos tiene muchas casas abandonadas, además de una enorme iglesia rodeada de viñedos, pero nos parece muy pintoresco.

Y si para llegar a Montefurado habíamos descendido, una vez atravesado el pueblo las flechas amarillas nos mandan remontar por unas cuestas durísimas para recuperar la altura perdida…

Esto es Galicia y el terreno casi nuca es plano, subimos y bajamos todo el día, acercándonos más al Sil o alejándonos a través de pistas forestales que nos internan en los bosques de las laderas del valle. El paisaje nunca es monótono y siempre es bonito, pero el avance es agotador.

Antes de llegar a Quiroga, donde paramos a comer algo, atravesamos más zonas de viñas. Hemos probado las uvas y estaban deliciosas.

Pasado Quiroga empieza la subida más dura del día. Remontamos, primero por carretera asfaltada y después por pista forestal, para alejarnos definitivamente del valle del Sil, río que nos acompaña desde antes de Ponferrada, y descender por la vertiente opuesta de la montaña hacia el Río Lor. Esta subida, con el calor de las tres de la tarde, ha costado horrores.

Al descender acabamos en Barxa de Lor, un núcleo de cuatro casas con un puente romano sobre el río. Aquí hemos parado de nuevo en un bar a rehidratarnos, El calor apretaba.

Un último esfuerzo y llegamos a Monforte de Lemos, localidad con un bonito centro histórico alrededor de un castillo medieval y donde acabamos esta jornada. Y ya que estamos en Galicia, damos cuenta de nuestro primer plato de pulpo.

Balance del día: 62,8 km y 1.314 m de desnivel positivo acumulado
Aquí el recorrido realizado:
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Caminos Olvidado y de Invierno: día 10, de Monforte de Lemos a Lalín (21/08/2020)
Etapa reina de este viaje, la más larga en kilómetros y la de mayor desnivel ascendido, aunque decidir si ha sido la más dura o no es complicado, porque llevamos unas cuantas…
Los primeros 20 km son prácticamente en subida constante, y nos van acercando al valle del Miño, que tendremos que cruzar más tarde. Como en toda etapa gallega, el terreno cambia constantemente: un tramo de carretera asfaltada, un tramo de camino, una senda encharcada, una pista entre árboles, una aldea de cuatro casas, un camino agrícola… y vuelta a empezar.

En algunos momentos pasamos unos bosques espectaculares.

Pasado Diomondi se inicia el descenso hasta el río Miño, por una antigua calzada romana conocida como “los Codos de Belesar”. Una bajada brusca que salva unos 300 m de desnivel en poco más de 2 km, al principio entre robles y castaños y más abajo entre viñedos.

La parte más baja del camino tiene bastante pendiente y es un descenso espectacular entre los bancales con vides. Al otro lado del valle vemos con preocupación el camino de subida que tendremos que hacer una vez cruzado el río.

Y, en efecto, una vez cruzado el puente sobre el Miño, empieza una durísima ascensión entre viñedos que nos lleva de nuevo prácticamente a la misma altitud en la que estábamos antes de descender por los Codos de Belesar, pero en el margen opuesto. Sorprende ver como son capaces de cultivar las vides en una ladera con una pendiente tan elevada.

Una vez arriba, seguimos hasta Chantada, donde desayunamos. A partir de aquí se inicia otro hito del día, la ascensión al Alto do Faro. Hay marcadas dos alternativas: la primera asciende al Monte do Faro, donde hay una ermita, y después desciende hasta el Alto, y la segunda asciende directamente al Alto sin pasar por la cima del monte y su ermita. Esta segunda ya es suficientemente dura, así que prescindimos de subir al Monte. Además, según nuestra guía del Camino de Invierno, subir al Monte do Faro es ilógico y no tiene sentido histórico, ya que sería absurdo que los peregrinos medievales se dedicaran a subir una montaña, pudiendo evitarlo.

La subida combina tramos de pista con otros por asfalto. La parte final, por carretera, se nos ha hecho particularmente dura, ya que además llovía durante todo el ascenso. Finalmente llegamos arriba, donde hay un parque eólico.

Entre aerogeneradores iniciamos el descenso, durante el cual dejamos la provincia de Lugo para entrar en la de Pontevedra. Pronto deja de llover y durante el resto del día combinamos ratos de mucho calor con otros de viento y frío.

Veinte kilómetros más siguiendo la tónica gallega de subidas y bajadas constantes nos llevan hasta Lalín, donde dormiremos nuestra última noche antes de llegar mañana, si todo va bien, a Santiago. Nos quedan poco más de 50 kilómetros, ¡lo tenemos a tocar!

Balance del día: 80,6 km y 1.791 m de desnivel positivo acumulado
Aquí el recorrido realizado:
Y aquí el enlace al track en Wikiloc.
Caminos Olvidado y de Invierno: día 11, de Lalín a Santiago de Compostela (22/08/2020)
Como siempre, cuesta explicar el recorrido del último día, porque la cabeza solo está pensando en llegar, y casi ni nos fijamos por donde vamos.
Después de un buen desayuno, salimos de Lalín por un precioso paseo fluvial siguiendo el río Pontiñas. Son las ocho de la mañana y hace bastante frío. Seis kilómetros después pasamos por A Laxe, donde el Camino de Invierno se junta con la Vía de la Plata. O más propiamente con el Camino Sanabrés, el ramal que se separa de la Vía de la Plata en Granja de Moreruela para dirigirse a Santiago pasando por Ourense, y que recorrí en mi camino desde Sevilla en 2014.

Más tarde cruzamos Puente Taboada, un puente de piedra del siglo X. El Camino sigue atravesando zonas rurales con pequeñas poblaciones y, aunque es bonito, queremos pasar lo antes posible. Los kilómetros hoy parece que no avancen.

En Bandeira paramos a tomar un café y nos ponemos de nuevo en marcha. Como siempre en Galicia la ruta sube y baja constantemente, aunque el ascenso más duro del día es el que viene después de cruzar el río Ulla en Puente Ulla. El cruce del río también supone pasar el límite entre las provincias de Pontevedra y Coruña, la cuarta y última de las provincias gallegas por las que circularemos en este viaje.

Un momento emotivo y triste se produce cuando unos kilómetros antes de llegar a Santiago pasamos un puente sobre la vía del tren en la zona de Angrois, justo donde se produjo un trágico accidente ferroviario en julio de 2013 que costó la vida a 80 personas. En la valla del puente se han colocado flores, fotos y mensajes como recordatorio de las víctimas.
Justo después enfilamos la Calzada de Sar, una antigua calzada real empedrada de origen medieval, desde donde tenemos por primera vez una vista de las torres de la Catedral de Santiago. Ya casi estamos…

Por una calle en ascenso entramos por fin en la ciudad de Santiago, llegamos a su centro histórico y callejeando como podemos nos plantamos en la Plaza del Obradoiro, kilómetro cero de todos los Caminos de Santiago y final de este viaje.

Es un momento de alegría desbordada y de muchas emociones mezcladas. Parecía muy lejano cuando salimos de Bilbao hace once días y 750 kilómetros después y mucho esfuerzo, aquí estamos, ¡lo hemos conseguido!

Había hecho un Camino de Santiago con cada uno de mis hijos, pero ahora por primera vez hemos hecho uno los tres juntos. Ha sido una fantástica experiencia. Gracias Blanca y Pol por compartir estos días conmigo. Aunque la vida os lleve a cada uno por vuestro propio Camino, como debe ser, espero que no olvidéis las vivencias compartidas y tengamos algún día nuevas andanzas juntos, ¡Ultreia y Buen Camino!

Balance del día: 57,2 km y 1.016 m de desnivel positivo acumulado
Balance total del Camino de Invierno entre Ponferrada y Santiago: 269 km y 5.208 de desnivel positivo acumulado
Balance total de los Caminos Olvidado y de Invierno entre Bilbao y Santiago: 743,2 km y 12.003 m de desnivel positivo acumulado
Aquí el recorrido realizado en esta última etapa:
Y aquí el enlace al track en Wikiloc.