GR11, la Transpirenaica a pie: introducción

El sendero de gran recorrido GR11, conocido también como la senda pirenaica, es un itinerario señalizado que atraviesa en su totalidad los Pirineos, enlazando el cabo Higuer, en el Cantábrico, con el cabo de Creus, en el Mediterráneo. El trazado no busca ascender cimas sino cruzar de un valle a otro para unir los dos mares, y se mantiene siempre en el lado español de la cordillera, con la excepción del paso por Andorra. Dependiendo de las variantes elegidas supone un recorrido de unos 850 kilómetros. En la vertiente francesa existe otra ruta transpirenaica señalizada, el GR10, que enlaza Hendaya con Banyuls en un recorrido más largo, de cerca de 900 kilómetros. Entre ambas rutas, GR11 español y GR10 francés, hay unos 60 senderos transfronterizos marcados, denominados GRT, que permiten enlazar una con la otra.

Existe aún una tercera «transpirenaica» que no tiene la consideración de GR homologado y que, al contrario que el GR10 y el GR11, busca unir el Mediterráneo con el Cantábrico manteniéndose lo más cerca posible del eje axial de la cordillera, es decir, de las cimas más altas. Se trata de la HRP, siglas de Haute Randonée Pyrénéenne o Alta Ruta Pirenaica. En algunos tramos la HRP coincide con el GR10 o con el GR11, ya que, aunque discurre mayoritariamente por el lado francés, cruza en ocasiones la frontera.

El GR11 está dividido en 46 etapas, según han diseñado las federaciones de montaña de los territorios por los que pasa y, por algún motivo que desconozco, aunque probablemente fue por puro azar, se numeran desde el Cantábrico hacia el Mediterráneo. Es decir, la etapa 1 corresponde a «Cabo Higuer-Bera de Bidasoa» y la 46 a «El Port de la Selva-Cap de Creus». Esto hace que prácticamente todas las guías que existen (las publicadas en papel o las webs sobre el tema) describan el itinerario en sentido oeste-este y que, en consecuencia, la gran mayoría de las personas que lo recorren cada año lo empiecen en el Cabo Higuer y lo terminen en el de Creus. No hay estadísticas, pero basta buscar experiencias de senderistas en YouTube o en blogs, o ver las etapas publicadas en aplicaciones como Wikiloc, y se comprueba fácilmente que entre el 80 y el 90% van en sentido Cantábrico-Mediterráneo.

Como curiosidad, en la transpirenaica en bicicleta de montaña ocurre exactamente lo contrario: dado que se popularizó a partir de la aparición en 1996 de la guía «La Transpirenaica en BTT» de Jordi Laparra, y que el autor inició su periplo en Llançà, en la Costa Brava catalana, treinta años después la mayoría de los que la recorren lo siguen haciendo en el sentido Mediterráneo-Cantábrico en el que se describió originalmente.

Yo he decidido recorrer mi transpirenaica a pie en sentido Mediterráneo-Cantábrico, por la sencilla razón de que al caminar hacia el este se tiene el sol de cara durante toda la mañana, lo cual por un lado es más molesto y por otro perjudica enormemente a la hora de tomar fotos. Tener el sol a mi espalda durante la mayor parte de la jornada me ha parecido suficientemente importante como para llevar la contraria a casi todo el mundo.

Otra característica del GR11 es que, aunque gran parte de las etapas propuestas finalizan en poblaciones con algún tipo de alojamiento o en refugios de montaña guardados, otras lo hacen en lugares donde no hay nada, y es necesario acampar, o en refugios libres, simples cabañas sin ningún tipo de servicio. Esto implica cargar no solo con tienda, saco y resto de material de pernocta sino también con comida para varios días y todo lo necesario para prepararla. Yo he optado por rediseñar las etapas de forma que siempre las acabe en lugares con alojamiento (hotel o similar, turismo rural, refugio guardado…) y donde pueda cenar y desayunar. De esa manera evito cargar con el material de pernocta, cocina y provisiones, y, viajando en modo «ultraligero», he conseguido reducir el peso base de la mochila a solo 4,5 kg (se considera peso base el que no incluye elementos que van gastándose y cuyo peso oscila cada día como agua o alimentos). Mi rediseño implica juntar a veces dos o incluso tres etapas en una, y mi previsión, si no hay contratiempos, es realizar la travesía en unos 26 días. Es un «círculo virtuoso»: si se busca dormir siempre en alojamientos «con cama y comida» se evita cargar con un montón de peso, lo cual permite hacer etapas más largas, lo que a su vez permite diseñar etapas que acaben siempre en lugares con alojamientos…

40-45 días es la duración más habitual de la transpirenaica, pero no es tan raro encontrar quien la hace en modo más ligero y rápido en 25-30 etapas como yo me he propuesto. Por debajo de esa cifra, por ejemplo 15-20 días, probablemente no hablaríamos de “senderismo” sino de “trail running”, ya que inevitablemente implica realizar tramos corriendo. Y luego está Kilian Jornet, que en junio de 2010 recorrió la transpirenaica en 8 etapas, corriendo algo más de 100 kilómetros cada día…

El reto, para mí, es mayúsculo, el mayor de carácter deportivo que me he propuesto nunca y, ciertamente, mucho más difícil y duro físicamente que cualquier otra de las rutas a pie o en bicicleta que he relatado en este blog. Para iniciarlo, hoy he llegado a Cadaqués, la población más cercana al cabo, desde donde mañana temprano me pongo en marcha. Veremos si lo consigo…

4 comentarios sobre “GR11, la Transpirenaica a pie: introducción

  1. Querido Juan Ramón. Te deseo que disfrutes con este nuevo reto. Gracias por hacernos partícipes con tu fantástico blog. Te seguiremos como siempre con muchísimo interés. Mucha fuerza y un abrazo fuerte.

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