Camino Primitivo a pie, día 5: de Berducedo a Grandas de Salime (22/09/2016)   2 comments

Ha costado levantarse. A veces en los albergues a las cinco de la mañana ya hay gente que empieza a levantarse pero hoy ha sonado un despertador a las 6.30 y nadie le ha hecho caso, ha sonado otro a las 7.00, lo han parado y nadie se ha movido. ¡Ni los alemanes se levantaban! Finalmente ha empezado a haber movimiento después de las 7.30. Algo insólito en un albergue. Entre la etapa de ayer, el cansancio acumulado y que la mitad de gente está o ha estado enferma hoy costaba arrancar. Afortunadamente los enfermos se van recuperando y todos haremos la etapa de hoy excepto Aliccia, la chica italiana cuyo cumpleaños celebramos en Campiello hace un par de días y que ha “caído” esta noche. Se quedará un día de descanso en Berducedo e intentará continuar mañana.


Yo estoy bastante bien aunque no empiezo a andar hasta las once porque después de desayunar me quedo acabando de escribir la etapa de ayer en el blog. De todas formas el recorrido previsto no es demasiado largo. En cuanto salgo, los primeros kilómetros del día son mayoritariamente por asfalto, siguiendo carreteritas locales. Como cada día la niebla cubre los campos hasta bien entrada la mañana. 

A los 6 km empieza el plato fuerte del día que esta vez no es una subida sino un descenso. Son ocho kilómetros de bajada continua por senderos entre bosques de pinos para llegar al Embalse de Salime. La mayoría de desnivel (unos 760 metros) se pierde en los primeros tres o cuatro kilómetros.


A media bajada encuentro a Elena, Diego, Gemma, Jesús y Julia, o sea Los Cachopos al completo, que habían salido un rato antes que yo. Seguimos el interminable descenso mientras el pantano se divisa entre los árboles en el fondo del valle.

A medida que bajamos desaparecen los pinos y en los últimos kilómetros cruzamos un castañar espectacular.

Por fin llegamos al embalse y lo cruzamos por encima de la presa. Al otro lado la carretera remonta y se llega al único bar que hay en toda la etapa. En este Camino hay tan pocos sitios en los que avituallarse que cuando hay uno coincidimos siempre con más o menos las mismas personas. Todos los peregrinos acabamos en los mismos sitios.

Después de recuperar fuerzas en el bar nos quedan los últimos cinco kilómetros. Los primeros tres y medio por asfalto se hacen pesadísimos. Menos mal que al final hay un tramo de sendero por el interior de un bosque precioso. Por él entramos en Grandas de Salime, nuestro destino de hoy.

En Grandas nos alojamos en el albergue Casa Sánchez, recién inaugurado hace pocos meses. Tenemos una habitación para ocho que es casi un apartamento con cocina y una sala común. Aprovechando la cocina improvisamos rápidamente una cena con otros peregrinos en la que no ha faltado un asturiano escanciando la sidra. Ya veis que estamos todos casi completamente recuperados…

Balance del dia: 21,4 km y 610 m de desnivel positivo acumulado.

Mañana si todo va bien entraremos en Galicia, ¡ya se huele el pulpo a feira!

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Camino Primitivo a pie, día 4: de Campiello a Berducedo (21/09/2016)   1 comment

La noche ha sido movida. Al menos cuatro de los que dormíamos en el albergue han pasado la noche de la litera al baño y del baño a la litera, con vomitos y diarreas. Entre ellos un par del grupo de Los Cachopos, Gemma y Elena. De hecho hace ya un par de días que Gemma y otro del grupo, Diego, no se encontraban demasiado bien. Más tarde una visita al hospital confirmará que se trata de un proceso vírico y que lleva días afectando a gente. La etapa de hoy era particularmente dura y Gemma y Elena no están en condiciones de afrontarla así que deciden tomar un taxi hasta Berducedo, final de etapa, e intentar descansar y recuperarse allí.

Hoy toca una etapa muy especial. Pocos kilómetros después de Berducedo tenemos el desvío para la variante llamada Ruta de los Hospitales. La otra opción es seguir la ruta normal que pasa por Pola de Allande. La de los Hospitales era el itinerario histórico pero como pasa por zonas de montaña aisladas en los últimos años las guías del Camino Primitivo y las asociaciones que se ocupan de mantener la señalización consideran ruta normal la de Pola de Allande, la menos tradicional. Pero sin ninguna duda es mucho más interesante el itinerario histórico.

Si se opta por la ruta de los Hospitales desde Borres (poco después de Campiello) hasta Lago (4 km antes de Berducedo) solo se pasan dos pequeñas aldeas de cuatro casas sin ningún bar ni tienda así que hay que ir preparados. Siempre entre la niebla empezamos el Camino remontando lentamente entre bosques y, mayoritariamente, pastos. Esta variante transcurre mayoritariamente por encima de los 1100 metros y en los pocos momentos en los que la niebla se levanta el paisaje es espectacular.

El nombre de la ruta proviene de la presencia de las ruinas de 4 antiguos hospitales de peregrinos. En la Edad Media un “hospital” era  el lugar en el que se alojaban y comían los peregrinos, no lo que entendemos hoy día por un Hospital como centro médico. De ahí la palabra “hospitalidad” y el nombre de “hospitalero” que se sigue utilizando actualmente para designar a los que cuidan de los albergues de peregrinos. Las primeras ruinas por las que pasamos son las del Hospital de Paradiella.


A medida que ascendemos la niebla queda definitivamente por debajo de nosotros.

Más tarde pasamos por las ruinas del Hospital de Fonfaraón donde ya no habitan peregrinos sino vacas…


En realidad no estamos excesivamente altos (unos 1100 m) pero en la Cordillera Cantábrica por su latitud y su clima el paisaje a esta altura parece de alta montaña. Tras muchos kilómetros de subida llegamos al Alto de la Marta. Lo más duro ya ha pasado.

Un pequeño descenso y de nuevo se asciende para llegar por fin al punto culminante de la etapa, el Alto del Palo a 1146 m. Otro chico del grupo Los Cachopos, Jesus, ha vomitado varias veces por el camino y decide llamar a un taxi para que suba a recogerlo en el Alto. Tiene un mérito enorme lo que ha resistido estando medio enfermo durante los casi 20 km de ascenso.

Desde el Alto nos quedan 10 km mayoritariamente de bajada para llegar al final de la etapa. Soñamos con el primer bar que está en Lago, 4 km antes del final. Cuando llegamos, vemos que todo el mundo que ha hecho la etapa está ahí sentado. Es como encontrar un oasis en el desierto…

Por fin en Berducedo vamos reencontrándonos con los enfermos. Unos se están recuperando mientras otros van cayendo pero lo bueno es que por lo que vemos se supera generalmente en 24 horas. Yo me encuentro regular y en todo el día prácticamente no he comido nada. No tengo el estómago demasiado bien. Tampoco ceno y me voy a dormir enseguida. La etapa ha sido preciosa pero dura. Veremos qué tal paso la noche…

Balance del día: 27,6 km y 865 m de desnivel positivo acumulado

 

Camino Primitivo a pie: día 3, de Bodenaya a Campiello (20/09/2016)   2 comments

Como ayer al salir del albergue de San Juan de Villapañada, hoy partimos con las pilas completamente recargadas después de las buenas sensaciones que nos ha dejado el albergue de David. No solo te acoge en su casa (como quiere que consideremos su albergue) sino que prepara la cena y el desayuno y te lava la ropa y todo ello a cambio de la voluntad que cada uno quiera dejar. Aunque obviamente necesita esa “voluntad” para mantener el albergue en marcha la principal razón que le impulsa es probablemente la vocación de servicio a los demás. Como escribí ayer, todo un ejemplo de lo que es el verdadero espíritu del Camino, algo difícil de explicar si no se vive en persona. Gracias, David.


La primera parte del día son los 12 kilómetros que nos separan de Tineo. Casi todo transcurre por caminos de carro y senderos a través de bosques y zonas de pasto. Encontramos algunos tramos con barro pero por lo demás se avanza rápido y el camino es muy agradable, siempre en plena naturaleza.


No se cruza ningún pueblo, a lo sumo algunas pequeñas aldeas sin ningún servicio. Algún otro tramo embarrado y finalmente llegamos a Tineo, el único municipio de cierto tamaño que cruzaremos hoy.


Ya en Tineo paro a desayunar en un bar donde en poco rato nos hemos ido juntando el resto del grupo que llevamos coincidiendo desde el primer día, bautizado oficialmente como Los Cachopos (para entender de dónde viene el nombre hay que leer la crónica de ayer). De hecho hemos creado un grupo de whatsapp con ese nombre… Después de la parada seguimos cruzando Tineo donde hay un par de estatuas de peregrinos de gusto un tanto dudoso.

Poco después de salir de Tineo alguien orgulloso de su tierra ha instalado un cartel que pone “que verde es mi valle”. Curioso cartel pero el paisano tiene toda la razón, llevo tres días pensando “que verde es Asturias”. Luego me he enterado por Gemma, una catalana del grupo Los Cachopos, que la frase “que verde es mi valle” es el título de una película de John Ford, ¡cada día se aprende algo nuevo!

Seguimos por zonas de pasto, siempre verdes como decía el cartel, y con un tiempo excelente para caminar. No hace calor, no llueve… Espero que se mantenga unos días.


Pasamos algunos bosques espectaculares hasta que en Villaluz se llega a una carretera local que nos conduce en pocos kilómetros de asfalto hasta Campiello. La idea era comer aquí y seguir tres kilometros más hasta Borres donde Maria, una chica que creo que es de Barcelona, está gestionando un albergue desde hace menos de un año y he leído que está creando la misma atmósfera “especial” que hemos vivido en los albergues de Domingo y David, cada uno con su estilo. Sin embargo llamo por teléfono y me dicen que está lleno así que decido quedarme en Campiello.

Poco a poco van llegando muchos de los conocidos de los días anteriores, excepto Josué que iba por delante de mí y probablemente ha seguido hasta Borres y habrá sido de los últimos en encontrar plaza. Pasamos la tarde sentados alrededor de una mesa donde va llegando y marchando gente. En un momento dado aparecen unos gin-tonics, más tarde se incorpora Alicce, una chica italiana que conocimos en el albergue de ayer y que hoy celebra su cumpleaños, y que nos trae una botella de vino. Se está creando una camaradería muy especial y así no hay forma de concentrarse y escribir este blog… Es increíble la mezcla de gente tan diversa que consigue el Camino. Mañana más.

Balance del día: 25,8 km y 479 metros de desnivel positivo acumulado.

Camino Primitivo a pie: día 2, de San Juan de Villapañada a Bodenaya (19/09/2016)   2 comments

Antes del amanecer me pongo en marcha con el recuerdo del magnífico ambiente que se ha creado en el albergue de Domingo. Estoy casi seguro de que algunos de los que hemos dormido aquí hoy seguiremos encontrándonos los próximos días y quién sabe si llegaremos juntos hasta Santiago.

Los primeros kilómetros del día el Camino remonta hasta un collado, el Alto del Fresno, que, como ayer al salir de Oviedo, ofrece una vistas preciosas del mar de nubes en el fondo del valle. Más tarde, al descender el alto por el otro lado, seremos nosotros los que nos adentraremos en la niebla, que nos acompañará durante gran parte de la mañana.

Por caminitos entre bosques van pasando los kilómetros. Más tarde me encuentro con Josué, un chico de Girona con el que había coincidido en el albergue, y seguimos juntos hasta Cornellana donde paramos a desayunar. A la salida de Cornellana se pasa por el monasterio de San Salvador fundado hace casi mil años.

Después de Cornellana hay un tramo un poco feo, con una subida por una carretera en obras y los alrededores de una cantera pero después viene la recompensa con un bosque espectacular. Las piedras y troncos cubiertos de musgo, la hojarasca en el suelo y la niebla enganchada en los arboles crean un conjunto casi mágico.


Me han adelantado dos bicigrinos portugueses que también durmieron ayer en el albergue de San Juan de Villapañada. Me han dado un poquito de envidia pero también me está encantando la experiencia de un Camino a pie. Tengo que venir un dia a repetirlo en bici…

Sobre las 12 llego a Salas donde vuelvo a encontrar a Josué tomando una cerveza en un bar. Me uno a él y un rato después cambiamos a Casa Pachón, un sitio que recomiendan para comer todas las guías y foros del Camino Primitivo. Nosotros queríamos solo unas tapas porque su menú tiene fama de ser superabundante y nos quedaba aún una buena caminata para llegar al albergue que sería dura de hacer después de una comilona. Pero cuando ya teníamos las cervezas en la mano nos hemos enterado que solo se podía comer el menú así que decidimos tomar esas cervezas en Casa Pachón y luego ya buscaríamos donde comer unas tapas. Mientras, han ido llegando otros de los que habían dormido en nuestro albergue. Nos juntamos seis o siete primero y varios más que han aparecido después y acabamos comiendo unos cachopos en un bar, la especialidad asturiana hecha con dos filetes de ternera rellenos con jamón y queso y fritos empanados en huevo y pan rallado. Una cosa ligerita… Entre unas cosas y otra he pasado casi tres horas en Salas. 

Después de comer nos quedan 7 duros kilómetros de fuerte ascenso hasta Bodenaya. Se hacen duros con el estómago lleno y el calor que hace ahora. Cuando al fin llegamos al albergue la acogida es espectacular. David, el hospitalero, intenta que todo el mundo se sienta como en casa y forme parte de una gran familia. Se cena y desayuna todos juntos, se crea un ambiente propicio para hablar y para compartir, y consigue crear una experiencia del camino más tradicional y más humana. Un albergue absolutamente recomendable para entender lo que es el espíritu del Camino.

Y así, con este buen rollo, acabamos la segunda etapa. Mañana más.

Balance del día: 28,3 km y 814 m de desnivel positivo acumulado.

Camino Primitivo a pie: día 1, de Oviedo a San Juan de Villapañada (17/09/2016)   4 comments

Afortunadamente estaba tan cansado que he podido dormir y no me he enterado de lo que pasaba en la calle. Sin embargo, cuando a las 7 de la mañana salgo del hotel las calles del centro parecen un campo de batalla. Hay botellas y vasos rotos y otros restos de la juerga nocturna por todas partes y hay zonas que resbalan por todo los líquidos que han caído…  Mientras muchos siguen la fiesta y las brigadas de limpieza intentan restablecer la normalidad, yo me dirijo hacia la Catedral, punto en el que se inicia la señalización del Camino Primitivo. Una vez allí no hay forma de encontrar las señales. En esta zona de la ciudad la ruta está marcada con conchas de bronce insertadas en el pavimento pero con el estado de las calles y con la poca luz que hay a estas horas de la mañana no hay forma de verlas. Aparecen tres alemanes con mochilas que están más perdidos que yo pero al final conseguimos averiguar cuál es la calle por la que hay que ir y echamos por fin a andar. En cuanto me alejo del centro la cosa cambia y casi no hay nadie en las calles. Enseguida termina la ciudad y aparece por fin el verde…

Poco después el Camino transcurre por la ladera de una montaña mientras un mar de nubes cubre el fondo del valle. El paisaje hace olvidar rápidamente el caos vivido en el centro de Oviedo.


Todo el día es una sucesión de bosques, prados y pequeños núcleos de población, con subidas y bajadas pero sin ningún alto a destacar. De vez en cuando voy encontrando otros peregrinos, muchos de ellos extranjeros. Siempre me sorprende la cantidad de gente que viene desde muy lejos para dedicar sus vacaciones a hacer el Camino de Santiago. En un bar en el que he parado a desayunar tenía, por ejemplo, a tres brasileños en la mesa de al lado.

Se ven a menudo manzanos de las variedades usadas para la elaboración de sidra. No grandes plantaciones sino unos cuantos árboles cada vez, probablemente para la producción casera de la bebida asturiana por excelencia. A finales de septiembre es justamente la época en que se recolectan, por eso ahora los árboles están cargados de manzanas.

Y así he llegado a Grado, la población más importante de la etapa aparte de Oviedo. Era día de mercado y he aprovechado para comprar algo para la cena ya que el albergue al que voy está aislado y no tiene ningún bar ni tienda cerca.

Pasado Grado solo quedan tres kilómetro, casi todos de subida, para llegar a San Juan de Villapañada donde está el albergue. Es un núcleo de cuatro casas elevado y con bonitas vistas sobre el valle. El albergue es pequeño y sencillo pero su hospitalero, Domingo, es excepcional y consigue crear un ambiente fantástico. Para ser el primer día no ha estado nada mal.

Balance del día: 32,7 km y 465 m de desnivel positivo acumulado

El Camino Primitivo, mi primer Camino a pie   4 comments

Desde el tren que me lleva a Oviedo empiezo el relato del nuevo Camino que me he propuesto recorrer. Mañana empiezo desde la capital asturiana el Camino Primitivo a Santiago, aunque esta vez, a diferencia de todas las anteriores que podéis leer en este blog, voy a ir a pie en lugar de en bicicleta.

El Camino Primitivo se llama así porque fue el primer itinerario empleado para visitar la tumba del apóstol Santiago. En el siglo IX, pocos años después de que se descubriera la supuesta tumba del apóstol, el rey Alfonso II de Asturias, conocido como el Casto, decidió acudir a visitarla, siendo la primera peregrinación jacobea de la que se tienen referencias históricas. El itinerario actual coincide bastante fielmente con el utilizado en aquellas primeras peregrinaciones medievales.

Comparado con el camino más popular, el Francés, y con los que le siguen en popularidad como el Portugúes, el del Norte o la Vía de la Plata, el Primitivo se diferencia por el tipo de terreno. Es de todos estos el más montañoso y, según dicen, el más duro. Al mismo tiempo permite disfrutar de los paisajes del interior de Asturias siendo una de las rutas a Santiago más bonitas.

En este plano, cortesía de Gronze.com se puede ver el Camino Primitivo y su ubicación respecto al resto de Caminos a Santiago que cruzan la Península Ibérica. Es el de color amarillo que partiendo de Oviedo recorre el oriente asturiano, pasa por Lugo y se junta con el Francés (de color verde oscuro) en Melide, a unos 50 km al este de Santiago. El recorrido total desde Oviedo son aproximadamente 320 km.

Hasta hace poco tiempo ni siquiera me había planteado el hacer un Camino a pie. Me gusta hacer rutas en bicicleta de montaña y el nombre de este blog claramente indica que está dedicado a eso. Pero hace más o menos un mes y medio decidí emprender este viaje. ¿Por qué?… ni idea. Probablemente para variar, para hacer algo nuevo, para enfrentarme a un reto diferente… En mis caminos en bici he ido encontrando gente que me animaba a probar la experiencia de hacer una ruta andando. Recuerdo en particular una cena en el albergue de la Calzada de Béjar (Salamanca) en la Vía de la Plata en la que cinco o seis peregrinos con experiencia en varios caminos diferentes recomendaban el Primitivo para quien le guste la montaña. Y recuerdo otra tarde el año pasado en un bar de Rabanal del Camino (León) en el que el hospitalero del albergue del Pilar nos invitó a Blanca y a mí a tomar algo mientras nos explicaba cómo él veía muy diferente la experiencia de hacer el Camino en bici o hacerlo a pie porque en bici hay mucho menos contacto con otros peregrinos y eso nos hace perder una parte esencial de las vivencias. Estos retales de información van quedando grabados en algún lugar de la mente y de repente un día te das cuenta de que es el momento de probarlo. Así que aquí estoy, preparado -o no, eso ya se verá los próximos días- para echar a andar mañana.

A las once de la noche he llegado a Oviedo para descubrir que son las fiestas de aquí… ¡Fantástico!, sábado noche en plena fiesta mayor y yo en un hotel en el centro del meollo. En las calles de alrededor hay miles de jóvenes de juerga…. Creo que será una noche muy larga y yo mañana he de madrugar, ¡Buen Camino!

Camino Aragonés: día 3, de Sangüesa a Puente la Reina (04/07/2016)   Leave a comment

Como el día anterior, nos levantamos a las 6 y antes de las 7 ya estamos en marcha. Hoy nada más salir de Sangüesa nos desviamos del camino tradicional para seguir una variante que se está popularizando en los últimos años por el interés paisajístico de la zona que atraviesa, la Foz de Lumbier. Se trata de un cañón excavado por el río Irati que tiene la particularidad de ser recorrido por una vía verde, la plataforma de un antiguo ferrocarril reconvertido en ruta para bicicletas.

Para llegar a la Foz hay que hacer 5 kilómetros de carretera entre Sangüesa y Liédena, el pueblo en el que empieza la Vía Verde. El recorrido por la Foz es corto, apenas 1,3 km, pero el paisaje es espectacular. Mientras lo recorremos, sobre nuestras cabezas sobrevuelan los buitres. 


Al terminar el cañón la pista continúa un par de kilómetros más hasta llegar al pueblo de Lumbier. A partir de aquí empezamos a remontar por pistas medio escondidas entre los pastos de los campos. 

Pasado Nardues-Aldunate la ruta sigue por un sendero que remonta bruscamente para ir a empalmar con el camino tradicional (del que nos habíamos desviado para hacer la variante de la Foz de Lumbier) en la pista que asciende al Alto de Loiti. La subida es dura y el terreno difícil así que hemos de empujar la bici más de una vez. 

Una vez que nos juntamos con el recorrido tradicional la subida se hace mucho más suave. La pista atraviesa una zona boscosa y hemos de cruzar un par de barreras para el ganado antes de llegar al Alto. Desde allí bajamos por un camino hasta Izco. 

Los 10 km siguientes, entre Izco y Monreal, no tienen demasiada historia y transcurren mayoritariamente por pistas en buen estado que permiten avanzar, por una vez, bastante rápido. A partir de Monreal, en cambio, se inicia una de las zonas más chulas de este Camino: 13 km de senderos bajando y subiendo constantemente como en una montaña rusa. Es duro pero el esfuerzo vale la pena.

Y por fin llegamos a la magnífica iglesia de Santa María de Eunate. Por aquí ya habíamos pasado el año pasado en el Camino Francés porque aunque no está en ese Camino, es habitual desviarse unos kilómetros para pasar por aquí y verla. Eso quiere decir que los 3 o 4 km que quedan de aquí a Óbanos, donde se juntan oficialmente las dos variantes, ya los hicimos el año pasado. 

Enseguida llegamos a Óbanos y recorremos los pocos km que nos separan de Puente la Reina, donde terminaremos la ruta. Se nota que estamos en el Camino Francés porque en este pequeño tramo hemos visto más caminantes que en los tres días anteriores. En Puente la Reina cruzamos el pueblo hasta el puente que le da nombre donde damos por terminado “oficialmente” el Camino Aragonés. Estamos cansadísimos pero muy satisfechos.

Ya solo nos queda esperar al autobús que pasa a las 15.30 para llevarnos a Pamplona (información aquí) donde esperamos un par de horas comiendo y desmontando las bicis para coger otro autobús que sale a las 18.00 para llevarnos a Jaca (información aquí). Después nos quedan casi cuatro horas de coche hasta casa donde llegamos rendidos después de estos tres días súper intensos. 

Y, para acabar, una valoración de Blanca: Han sido tres días muy duros en los que en más de una ocasión hemos tenido que bajarnos de la bici a empujarla, algunas de ellas debido a que nuestras fuerzas no daban para más. Ha sido una gran prueba física y psicológica con una recompensa bién merecida. Los paisajes han sido brutales en todo momento, pero la indescriptible sensación de sumergirse en ellos mediante nuestras propias pedaladas es la que hace que valga la pena todo el esfuerzo que volveríamos a hacer una y otra vez. 

Balance del día: 67,9 km con 1373 m de desnivel acumulado.

Balance total del Camino Aragonés entre Somport y Puente la Reina: 177,7 km con 2931 m de desnivel acumulado.

¡Buen camino!