Archivo para la etiqueta ‘Camino de Santiago

Camino Primitivo a pie: día 12, de O Pedrouzo a Santiago de Compostela (29/09/2016)   6 comments

Salimos sobre las seis, una hora y media antes de que amanezca, porque queremos llegar a Santiago lo antes posible. Siempre hay nervios el último día. El itinerario no es muy importante, solo son kilómetros que se interponen entre nosotros y la meta y que no hay manera de que pasen. Se hacen muy largos.


Hay algunos obstáculos que salvar, pequeños altos como el de Lavacolla o el de San Marcos, hasta que llegamos al Monte do Gozo, el monte desde el que ya se ve la ciudad a nuestros pies. Allí nos reagrupamos los Cachopos para bajar juntos a Santiago, pero antes, junto al monumento conmemorativo de la visita del Papa Juan Pablo II en 1992, nos hacemos una foto de grupo.

La entrada a la ciudad se hace siempre interminable. Hay que pasar varias rotondas y puentes que salvan un par de autovías y las vías del tren. Después empieza el casco urbano y finalmente llegamos al cartel que marca la entrada a la ciudad. Otro hito más…

Aún no está hecho, falta una larga travesía por la zona moderna hasta entrar en el Casco Histórico atravesando la Porta do Camiño, ¿cuál si no? Ahora sí que el corazón se desboca. Cada uno contiene las emociones como puede hasta que al acercarse a las escaleras que descienden a la Plaza del Obradoiro empieza a oírse al gaitero que está siempre allá apostado. Es difícil describir el momento en que bajas las escaleras oyendo al gaitero tocar… Ni el más insensible puede evitar soltar alguna lagrimilla.

Y al fin la plaza, kilómetro cero de los Camimos a Santiago. Podéis pensar que siendo el cuarto Camino que termino aquí la emoción ya no será la misma. De hecho, yo mismo no sabía si esta vez lo viviría de una forma menos intensa que las otras. Pero no, uno no se insensibiliza, cada Camino es diferente y siempre emociona llegar a la meta. El primero porque era el primero, el segundo porque había hecho más de mil kilómetros y había costado un gran esfuerzo por la lluvia y el barro, el tercero porque lo hice con mi hija Blanca y éste porque es el primero a pie y porque empecé solo y llego rodeado de amigos. Cada uno es especial.

Y si los reincidentes nos emocionamos, ¿qué decir de los que lo viven por primera vez? Por mucho que les hayamos explicado, por mucho que se lo hayan podido imaginar, el momento es tan intenso que casi nadie puede evitar derramar alguna lágrima… Hay que vivirlo para entenderlo.

Abrazos, fotos, saludos a otros con los que hemos coincidido en el Primitivo y van apareciendo por la plaza, más fotos, más abrazos…

Repuestos de tanta emoción, hay toda una serie de “trámites” a cumplir al llegar a Santiago: lo primero de todo dejar la mochila en una consigna. A continuación visita a la Catedral, donde a las 12 se celebra la misa del peregrino que, independientemente del sentimiento religioso de cada uno, es bonita de ver porque es un último homenaje a los que hemos llegado hasta aquí con tanto esfuerzo y, además, algunos días, como ha sido el caso de hoy, permite ver el botafumeiro en acción. El botafumeiro es un enorme recipiente de metro y medio de altura y más de 50 kg de peso que se hace oscilar como un péndulo sobre la catedral para repartir humo de incienso. En su origen servía para eliminar los olores de la catedral en la que en la antigüedad los peregrinos incluso dormían dentro. No hay más que visitar un albergue actual de peregrinos para entender el pestazo que debía hacer allí dentro…

Después, recogida de la credencial en la oficina del peregrino y una última comida juntos. Brindis y más brindis y una tarde de despedidas de los que durante doce días hemos caminado juntos: Josu, Gemma, Julia, Jesús, Elena, Diego, Jorge, Dani, Miguel Ángel, Ilde, Pekka y tantos otros. Gracias por todo y ¡Buen Camino!

Balance del día: 20,4 km y 179 m de desnivel positivo acumulado.

Balance total desde Oviedo: 321,3 km y 6082 m de desnivel positivo acumulado.

Camino Primitivo a pie: día 11, de Melide a O Pedrouzo (28/09/2016)   Leave a comment

Salimos temprano porque la etapa prevista es muy larga, 35 km, de hecho la más larga que haremos desde que salimos de Oviedo, aunque no la más dura. Hay mucha gente en el Camino, como sospechábamos, pero no aglomeraciones. En general se nota enormemente los que vienen de lejos y los que están haciendo solo los últimos 100 kilómetros y han empezado en Sarria, por ejemplo. La actitud o la forma de andar son diferentes y, además, hay una norma que se cumple siempre: cuanto más grande es la mochila, de más cerca ha salido el que la lleva. Los que vienen de más lejos son los que van menos cargados.

Avanzamos muy rápido. Al final del día la media de velocidad ha sido de casi 6 km/h. El terreno es comodísimo, pistas o senderos anchos, relativamente lisos, sin pedruscos y con bajadas y subidas generalmente suaves. Comparado con lo que hemos vivido días atrás en el Primitivo para nosotros es casi un paseo.

En una parada probamos la Peregrina, una cerveza artesana que algún emprendedor ha creado en homenaje al Camino. No estaba nada mal.

Acostumbrados a etapas en las que había uno o dos sitios en los que tomar algo en todo el día, aquí hay un bar cada dos por tres. Y en poblaciones grandes como Arzua hay más de diez albergues y todo tipo de servicios para el peregrino. Un Camino muy diferente al Primitivo.

En Salceda llega uno de los platos fuertes del día. Paramos en el bar La Casa Verde donde el techo está cubierto de camisetas firmadas por grupos de peregrinos que han pasado por aquí. También las paredes o las mesas están llenas de dedicatorias escritas. De hecho recuerdo haber parado a desayunar aquí el año pasado cuando hice el Camino en bicicleta con Blanca y haberme fijado en la extraña decoración, lo que no sospechaba entonces es que un año después estaría aquí de nuevo y aún menos que lo haría haciendo un Camino a pie…

Nosotros, ente cervezas y chupitos, escribimos en nuestra propia camiseta que hemos comprado en Arzua. Cada uno escribe su dedicatoria y la colgamos en el techo como recuerdo de este viaje. Si pasáis por La Casa Verde de Salceda, ¡buscadla!

Y por fin llegamos a Pedrouzo, a solo 20 km de Santiago. Una esas localidades llenas de albergues que parecen vivir casi exclusivamente para el Camino. Llevamos más de 300 kilómetros caminados y esta será nuestra última noche juntos. Hoy no habrá pulpo, cenamos unos fabulosos espagueti a la carbonara que nos han preparado Julia y Jesús en el albergue. Nos apetecía algo casero y más íntimo, todos juntos. Como en todos los Caminos que he hecho será una noche rara. Se mezcla la ilusión de llegar a la Plaza del Obradoiro y alcanzar la meta con la tristeza de terminar. Con esa mezcla extraña de sentimientos nos vamos a dormir.

Balance del día: 34,6 km con 441 m de desnivel positivo acumulado.

Camino Primitivo a pie: día 10, de Ponte Ferreira a Melide (27/09/2016)   2 comments

Por primera vez llueve mientras caminamos, aunque es una ligera llovizna que prácticamente no se nota y no dura demasiado, a media mañana termina. La ruta continúa, como en los dos días anteriores, atravesando zonas rurales de la provincia de Lugo por un terreno con suaves subidas y bajadas. Probablemente parecerá montañoso si se proviene de las llanuras de la Meseta del Camino Francés pero viniendo de Asturias a nosotros nos parece mucho más llano y asequible que lo que hemos dejado atrás.


Avanzamos rápidos pero cuando paramos a desayunar estamos muchísimo tiempo y, pocos kilómetros después, en cuanto encontramos un sitio donde tomar un café, volvemos a parar. Al final acabaremos parando tres veces en 20 km. Nos cuesta arrancar porque somos conscientes de que desde que lleguemos a Melide el Camino ya no será igual. Allí nos juntamos con el Camino Francés y sus cientos de peregrinos y sabemos que la experiencia cambiará radicalmente.

Como ayer hay más asfalto del que me gustaría pero el paisaje es precioso. Uno de los tramos más bonitos del día es el que atraviesa la Serra do Careón, la que separa las provincias de Lugo y A Coruña. Subimos un pequeño alto de forma casi imperceptible y al descender por el otro lado se supone que hemos cambiado de provincia, aunque no hay ninguna señal que lo indique.

Una última parada y llegamos a Melide donde un mojón indica que faltan 54 km hasta Santiago. Lo tenemos a tocar pero estos que quedan serán diferentes. Desde Oviedo éramos unas 40 personas haciendo el Camino al mismo tiempo. Conocemos a todos de vista y a la mayoría de ellos por el nombre. Coincidíamos con alguien un día en un bar, otro día en un albergue y al siguiente lo adelantábamos o nos adelantaba caminando. Y si pasaban un par de días sin verlo porque había hecho una etapa un poco más larga o un poco más corta que la nuestra, seguro que al tercer día volvíamos a encontrarnos. En el Primitivo hay pocos albergues y por eso las etapas muchas veces están determinadas por ellos y acabamos todos en los mismos sitios. Hoy en Melide hemos ido a comer y solo en ese bar ya había más peregrinos comiendo que los 40 que hacíamos el Primitivo al mismo tiempo. Y en Melide hay muchos otros sitios donde comer y muchísimos otros peregrinos que no estaban comiendo a esa hora o que aún no habían llegado… ¡Debe de haber cientos! Viniendo de dónde venimos nos parece como haber pasado de una tranquila isla perdida a un sitio de costa de turismo de masas…

Pero si el ambiente del Camino cambia o no lo veremos mañana. Primero, una vez que todo el grupo nos hemos reencontrado, los que ayer dormimos en Ponte Ferreira y los que se quedaron en San Román de Retorta, toca cenar en una institución del Camino de Santiago, la archifamosa pulpería Ezequiel de Melide. Una forma fantástica de decir simbólicamente adiós al Primitivo y de renovar energías para los dos días que nos quedan.

Balance del día: 20,5 km y 274 m de desnivel positivo acumulado.

Camino Primitivo a pie: día 9, de Lugo a Ponte Ferreira (26/09/2016)   2 comments

Después de desayunar en un bar de la Plaza Mayor, nos ponemos en marcha para abandonar el casco histórico de Lugo por la Puerta de Santiago de sus murallas. Poco después dejamos atrás definitivamente la ciudad cruzando el puente de origen romano sobre el Río Miño y enseguida pasamos el indicador del kilómetro 100 a Santiago.

Los siguientes 17 o 18 km transcurren mayoritariamente por carreteritas locales, a veces por el asfalto o a veces por un andadero paralelo. Aunque no tienen nada de tráfico y pasa un coche cada veinte o treinta minutos, en general los tramos de carretera son los que menos me gustan. No tienen tanto encanto como un sendero por el bosque a pesar de que la carretera cruce ese mismo bosque. La vivencia no es la misma. 

Llaman la atención algunas iglesias con las lápidas del cementerio rodeándolas y orientadas hacia la puerta principal. Es algo típicamente gallego que no recuerdo haber visto nunca en otras partes de España. Junto a la de la foto, San Vicente do Burgo, hay un bar en el que paramos a desayunar. Algunos han empezado fuerte el día desayunando huevos fritos con bacon. Yo no me he atrevido con tanto, creo que aún no he digerido todo el pulpo de ayer…

Siempre por un entorno totalmente rural seguimos avanzando. De vez en cuando dejamos la carretera para recorrer algún tramo de sendero, mucho más interesante.

Sobre las 12.30 he llegado a San Román de Retorta donde hay un pequeño albergue. Josué ya estaba allí y después han ido llegando Jesús, Julia, Diego y Elena. El resto de amigos estaba bastante más atrás. Hemos valorado si quedarnos pero era demasiado pronto y llevábamos  pocos kilómetros, 20. El siguiente albergue, Ponte Ferreira, estaba a unos 8 km pero hemos llamado y estaba completo así que si no nos quedábamos la opción era seguir hasta el primero disponible en As Seixas, a 15 km de aquí. Al final decidimos seguir y llegar a As Seixas así que nos ponemos de nuevo en marcha.

Entre San Román y Ponte Ferreira hay dos itinerarios señalizados. Nosotros seguimos la denominada Vía Romana que no conserva restos de calzada romana pero se llama así porque sigue con mayor fidelidad el trazado de la antigua vía romana de Lugo a Braga. En este tramo se pasa por la reproducción de un miliario, los mojones de carretera que usaban los romanos, y que en la Vía de la Plata pueden verse a menudo, no reproducidos sino auténticos y conservados desde hace más de dos mil años.

Finalmente llegamos a Ponte Ferreira donde, aunque el albergue está completo, nos ofrecen dormir en un segundo albergue de los mismos propietarios que está cerrado por una obras en la cocina. No funcionará la cocina y el bar pero para dormir estará perfecto así que no lo dudamos y nos quedamos. Parte de nuestros amigos se han quedado en San Román de Retorta pero esperamos reunirnos de nuevo mañana en Melide.

Balance del dia: 28,1 km y 380 m de desnivel positivo acumulado.

Camino Primitivo a pie: día 8, de Castroverde a Lugo (25/09/2016)   3 comments

Ha llovido intensamente esta noche. Lo sorprendente es que no hubiera caído una sola gota de agua desde que dejamos Oviedo hace ya una semana. Afortunadamente, después de llover por la noche, durante el día ha aguantado bien y hemos podido caminar sin lluvia. Los algo más de 20 km que nos separan de Lugo transcurren por tranquilas zonas rurales y son prácticamente planos así que se puede avanzar rápido.


Aún así se hacen largos por las ganas de llegar y porque, aunque el entorno es bonito, no hay ningún hito remarcable en la etapa. Hoy el plato fuerte es precisamente Lugo y por eso los kilómetros se hacen pesados.

Por fin llego a Lugo a cuyo centro histórico se accede por la Puerta de San Pedro de la muralla romana. Aqui una placa recuerda que fue la misma puerta por la que accedió el rey Alfonso II el Casto en el siglo IX durante la primera peregrinación conocida a Compostela. Y otra inscripción recuerda que por aquí pasaba la vía romana de Astorga a Lugo y Bracara (la actual Braga, en Portugal). Siglos de historia nos contemplan…

Esta vez no nos instalamos en un albergue sino que, para variar, hemos reservado habitaciones en una pensión junto a las murallas. Voy a tener una habitación para mí solo por una noche… ¡Todo un lujo en el Camino! Los primeros que hemos llegado, Josué, Julia, Jesús y yo, una vez instalados y duchados nos vamos a comer a O Xugo, una pulpería que nos han recomendado en la pensión. Pulpo de primero y chuletón de segundo, impresionante homenaje bién merecido después de andar 200 kilómetros de cordillera Cantábrica desde Oviedo…

El resto de los Cachopos, que han salido de O Cádavo y por lo tanto tenían hoy 8 km más que nosotros, van llegando por la tarde. Somos unos doce los que nos instalamos en la misma pensión. Por cierto, visto lo visto, hay una petición para cambiar el nombre del grupo a Los Pulpeiros, ahora que hemos dejado atrás la tierra del cachopo y parecemos dispuestos a acabar con las existencias de pulpo en la provincia de Lugo… No sé si prosperará la petición, os mantendré informados.

Después de comer damos una vuelta rápida a la ciudad, con un centro histórico precioso rodeado totalmente por su muralla romana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Tras un descanso volvemos a salir y nos vamos encontrando con todo el resto del grupo para tomar una cerveza y luego buscar un lugar donde cenar. Como los que habían llegado por la tarde no se habían dado el homenaje que nos habíamos dado nosotros y estaban hambrientos, acabamos en otra buena pulpería llamada Aurora con pulpo, tortilla de patatas y una carne espectacular. Además hemos tenido ocasión de probar el pulpo a la parrilla que estaba delicioso. Con esto tenemos fuerzas para llegar a Santiago y volver a Oviedo andando si hace falta…

Balance del dia: 22,7 km con 187 m de desnivel positivo acumulado.

Camino Primitivo a pie, día 7: de A Fonsagrada a Castroverde (24/09/2016)   Leave a comment

Hoy madrugamos más que nunca y poco después de las 6.30 ya estamos en marcha. Cuando aproximadamente una hora después empieza a amanecer estamos ascendiendo hacia el Alto de Montouto y eso nos ha permitido contemplar unas vistas impresionantes de la salida del sol.

Sobran las palabras…

Atrás, en la distancia, se veían los aerogeneradores del Puerto del Acebo que habíamos cruzado ayer rodeados de un cielo que parecía en llamas.

Ya cerca del Alto el sol ha salido del todo pero sigue ofreciendo imágenes espectaculares.

Al final llegamos al Alto de Montouto donde hay las ruinas de un antiguo hospital de peregrinos y las habituales filas de aerogeneradores que encontramos siempre en las sierras que tenemos que cruzar.

Al otro lado del alto descendemos entre bosques para varios kilómetros después llegar a Paradavella donde encontramos el primer bar de la etapa en el que, como todos los días, van parando uno tras otro casi todos los que han salido esta mañana de A Fonsagrada.

Los siguientes kilómetros siguen el mismo patrón, senderos entre bosques, algún tramo de carretera local y vuelta a un sendero entre bosques que desemboca en una carretera local y así indefinidamente… Destaca un kilómetro de subida imponente con una pendiente de un 25% conocido como Cuesta del Sapo justo antes de llegar a A Lastra. En ese tramo hemos coincidido con un grupo de ciclistas que arrastraban las bicis con la lengua fuera…


Sobre la una Josué, Julia, Jesús y yo hemos llegado a O Cádavo, el destino previsto del día. Como era pronto hemos decidido seguir hasta el siguiente albergue en Castroverde, a 8 kilómetros. De esta forma estaremos más cerca de Lugo y llegaremos antes mañana para poder disfrutar de la ciudad. El resto del grupo Cachopos llegan más tarde y se quedan en O’Cadavo. Esperamos reencontrarnos todos en Lugo.

Ya cerca de Castroverde pasamos un indicador del kilómetro 130 (de hecho está escrito 130,391 ¡increíble precisión!), día a día y casi sin darnos cuenta llevamos cerca de 200 km caminados y nos quedan “solo” 130…

Balance del dia: 33,1 km con 652 m de desnivel positivo acumulado.

Camino Primitivo a pie, día 6: de Grandas de Salime a A Fonsagrada (23/09/2016)   2 comments

Entre la niebla (como cada día) empezamos la marcha a través de zonas de pastos y sendas entre robledales. Los primeros kilómetros no tienen mucha historia y nos van acercando hasta Peñafonte, el ultimo pueblo asturiano que cruzaremos en este Camino. Hasta ahí la subida ha sido relativamente moderada.


A partir de Peñafonte se inicia la ascensión al Puerto del Acebo, el que separa Asturias de Galicia. A medida que subimos vamos superando la línea de niebla y nos permite ver una preciosa estampa de los aerogeneradores en las cimas más altas sobresaliendo como islas del mar de nubes.

No es una ascensión muy dura y pronto estamos a la altura de los aerogeneradores que hace una hora nos parecían casi inalcanzables y, sin prácticamente darnos cuenta, empezamos a bajar por el otro lado. No hay nada que lo indique pero se supone que hemos superado el Puerto del Acebo.

Nada más empezar a bajar el puerto una simple línea de piedras en el suelo marca el límite entre Asturias y la provincia de Lugo, ¡estamos en Galicia! A veces estos puntos simbólicos son los que nos hacen ser conscientes de lo que llevamos recorrido (y menos transcendente pero más importante, nos indican que entramos en la tierra del pulpo a feira…)

Es un momento tan especial que cada uno lo celebra como quiere…


Un kilómetro de descenso del puerto y llegamos a la Venta del Acebo, el bar de la etapa ya que como en los días anteriores no abundan demasiado. Este es un poco especial y tiene una decoración un tanto peculiar…. pero doy fe de que las empanadas las hacen deliciosas.

Con las fuerzas recuperadas queda lo más pesado del día. Desde que empezamos a bajar del puerto nuestro destino de hoy, A Fonsagrada, se ve todo el tiempo en la distancia sobre una colina. Esto de ver el pueblo desde más de 12 km de distancia es una tortura porque parece que no se llegue nunca, y como además está en alto, cuando por fin lo tienes a tocar aún queda una última cuesta interminable…

Afortunadamente, una vez instalados en el albergue Cantábrico, celebramos convenientemente la entrada en Galicia con una comilona en la Pulpería O Caldeira. Menú fabuloso de caldo gallego, pimientos de Padrón, pulpo y postre, en tal cantidad que no hemos podido terminar ninguno de los platos. Y todo por doce euros por cabeza incluidos los vinos y el café ¡Que bien hemos comido en Asturias y que bien se come en Galicia!

Balance del dia: 26,0 km y 730 m de desnivel positivo acumulado.