Desde los Baños de Panticosa, el GR11 empieza a ascender bruscamente por un sendero paralelo a un torrente. El riachuelo forma una serie de pequeñas cascadas y el recorrido es bonito, aunque duro. Enseguida se obtiene una vista del complejo turístico desde lo alto.

Más arriba la pendiente se suaviza para cruzar una pequeña pradera y luego vuelve a la carga, con una cuesta muy empinada que sube en zigzag por una zona rocosa.

Llego a los Ibones de Bachimaña, en los que hay un refugio, aunque el GR pasa a unos doscientos metros, y no me desvío para pasar por él. El itinerario continúa bordeando los Ibones por caminos llenos de piedras.

Este tramo da una tregua en el ascenso, pero enseguida vuelve a incrementarse la pendiente.

Más tarde paso por los Ibones Azules, primero por el Azul Inferior y, después de un fuerte repecho, por el Superior.

Sigo subiendo, aún queda una larga cuesta hasta coronar el puerto. Mientras asciendo, a mi izquierda tengo el macizo de Los Infiernos, el grupo de tresmiles que ayer veía a lo lejos desde el Puerto de Brazato, y que ahora están ya muy cerca.

El collado al que estoy ascendiendo es doble. Primero se alcanza el Collado del Infierno, de 2.721 metros de altitud. A mis espaldas tengo todos los ibones que he ido pasando en la subida y los macizos atravesados en las jornadas anteriores, y frente a mí, el Ibón de Tebarray y el pico del mismo nombre.

Desde aquí se flanquea por una ladera, sin perder altura, a través de un canchal hasta un segundo alto, el Collado de Tebarray. Los últimos metros antes de coronarlo hay que ayudarse un poco con las manos, y el descenso por el otro lado es uno de los más técnicos de todos los que he hecho hasta ahora en la Transpirenaica, ya que hay que destrepar unos metros, ayudándose de un cable que hay instalado para agarrarse.

Pasado este tramo sigo descendiendo por una ladera pedregosa y pronto tengo una vista del refugio de Respomuso, al que me he de dirigir a continuación, y, detrás, el Macizo del Balaitus. La particularidad de este macizo es que es el grupo de tresmiles más occidental de los Pirineos, el más cercano al Cantábrico. En la décima etapa, al salir de Andorra y descender a la Vall Ferrera, pasé junto a la Pica d’Estats, los primeros tresmiles viniendo del Mediterráneo, ahora, 11 etapas después, he llegado a los últimos. Y eso significa que la parte central de la cordillera, la que concentra las montañas de mayor altitud, ya está superada. Y por supuesto que esto no está acabado, quedan 250 kilómetros para el Faro de Higuer, pero el tramo con mayor dificultad empieza a quedar atrás.

A medida que voy bajando el firme mejora, y los canchales dan paso a praderas herbosas. Aún así es un terreno irregular y el avance es lento. Cuando he descendido del collado ya se veía el refugio a lo lejos, pero en realidad quedaban seis kilómetros, y en este tipo de terreno eso son un par de horas.

Paso varios lagos más y finalmente llego al Refugio de Respomuso, donde pensaba comer algo, pero resulta que está cerrado por obras. Es la tercera vez en los últimos días que encuentro cerrado el único punto de avituallamiento en toda la etapa. Cuando en una etapa ya sé que no voy a encontrar nada, ya procuro llevar un bocadillo o algo desde el lugar en el que he dormido, pero cuando cuento que habrá donde comprar y no lo hay, me quedo sin comer… En fin, tiro de lo que llevo para emergencias, frutos secos, galletas y una barrita energética, y continúo mi camino.

Durante los siguientes diez kilómetros el GR11 desciende el valle del Río Aguas Limpias -bonito nombre para un río- por un sendero que va colgado en la ladera de la montaña y atraviesa bosques con colores otoñales espectaculares. En algunas ocasiones parece que lo hayan cortado a pico.

Encuentro bastante gente subiendo o bajando por el sendero, supongo que es una excursión típica para hacer desde Sallent de Gállego. En el tramo final los abetos dan paso a un hayedo que también es muy bonito.

El sendero continúa, siempre paralelo al río Aguas Limpias, hasta que un par de kilómetros antes de Sallent de Gállego desemboca en una pista asfaltada, aunque poco después se vuelve a dejar para tomar un camino por el que entro en la población.

Balance del día: 25,1 km y 1.298 m de desnivel positivo acumulado.
Puedes ver el track en Wikiloc aquí y ver el recorrido realizado en esta animación: