Camino del Norte a pie: día 24, de Boimorto a Santiago de Compostela (05/07/2021)

Desde la recuperación del Camino del Norte en la época moderna, aproximadamente en los años 80, la señalización lleva de Boimorto, donde he dormido hoy, hasta Arzúa, a 10 kilómetros de aquí y donde enlaza con el Camino Francés para recorrer los aproximadamente 40 kilómetros restantes entre Arzúa y Santiago. Sin embargo, si miráramos un mapa veríamos que ese trazado no tiene demasiada lógica ya que supone desviarse de la línea recta hacía Compostela y dar un rodeo innecesario dirigiéndose hacia el sur cuando Santiago está al sudoeste. En efecto, históricamente el Camino del Norte no pasaba por Arzúa sino que continuaba directo a Santiago y en 2017 se señalizó por fin esta ruta entre Boimorto y la ciudad, que no va hacia el sur para conectar con el Francés sino que sigue el curso natural y sólo converge con este otro camino en Lavacolla, ya a las afueras de Santiago.

Este itinerario es el que me dispongo a recorrer yo en este último día de mi Camino del Norte, y para ello me pongo en marcha a las 5:30 de la mañana. Es noche cerrada y en cuanto abandono la luz de las farolas de la población me doy cuenta de que la linterna frontal que llevo es totalmente insuficiente. No se ve nada. Afortunadamente los primeros 10 km hay que seguir siempre una misma carretera por lo que desde el punto de vista de orientación no hay que preocuparse de encontrar flechas ni de ir buscando por donde va el itinerario. Media hora después empieza la primera claridad del día y al menos ya se ven los contornos.

A los siete kilómetros paso por la capilla de A Mota, rodeada de una frondosa carballeira (robledal) y donde los peregrinos de antaño se agrupaban para pasar la última noche antes de llegar a Santiago.

Y tres kilómetros después llego al alto del Goimil, un pequeño alto de esos a los que se sube de manera casi imperceptible. Ahora ya hay bastante claridad.

Después del alto abandono la carretera que he seguido durante los primeros diez kilómetros y empiezo un tramo un poco más variado por pistas forestales entre zonas mayoritariamente de eucaliptos y en las que se cruzan algunas aldeas rurales con granjas de ganado como O Couto Pequeño o Cimadevila.

Este tramo más tranquilo y rural termina al pasar por la capilla de San Andrés a partir de la cual hay que seguir la carretera nacional N634, con mucho tráfico, aunque nunca por el arcén sino por senderos paralelos. Curiosamente esta carretera nace en San Sebastián y llega a Santiago de Compostela recorriendo todo el norte de España por lo que es la misma que en otras zonas del País Vasco, de Cantabria y de Asturias hemos tenido que atravesar en multitud de ocasiones o por la que hemos tenido que caminar más de una vez. Recuerdo en particular el día que llegué a Castro Urdiales lloviendo después de andar cinco kilómetros por esta carretera en un tramo casi sin arcén. El último día sigo encontrándome la misma N634 en la que, cuando llevo andados 20 km desde que he iniciado la etapa, encuentro el primer bar y paro a desayunar. Más tarde, desde un pequeño alto en la carretera, veo a lo lejos las torres del aeropuerto de Santiago hacia el que me dirijo ya que es justamente ahí, en Lavacolla, donde el Camino del Norte se fusiona con el Camino Francés.

Justo cuando me incorporo al Francés la tregua que el tiempo me ha dado desde la madrugada se acaba y empieza a llover. Desde aquí me quedan trece kilómetros por una ruta que ya es una vieja conocida y que tras pasar el mojón que anuncia el kilómetro diez me lleva hasta Monte do Gozo, hoy envuelto en la niebla, lloviendo y con un fuerte vendaval.

Ya solo queda descender y entrar en el casco urbano de Santiago. Luego una larga travesía por la parte moderna de la ciudad, que a estas alturas se hace interminable, hasta acceder al casco antiguo por la Porta do Camiño y callejear con el corazón desbocado hacia la catedral.

Para quien nunca lo ha experimentado, hay un momento en el que siguiendo las indicaciones del Camino se pasa por detrás de la Catedral hasta un callejón que pasando bajo un arco y descendiendo unas escaleras nos da acceso a la Plaza del Obradoiro. En ese punto, bajo el arco, hay siempre un gaitero tocando, así que a medida que avanzamos por las calles hacia esa entrada a la plaza se va escuchando cada vez más alta la música de la gaita. Ese momento es… indescriptible, ni el peregrino más gélido puede resistir la emoción cuando la gaita in crescendo le anuncia la llegada a la meta.

Y ya solo resta celebrarlo con una buena comida y descansar, descansar mucho para recuperarse y saborear releyendo este relato todo lo vivido en estos días intensos ¡buen camino!

Balance del día: 43,5 km con 466 m de desnivel positivo acumulado.

Balance total de mi Camino del Norte entre Irún y Santiago de Compostela: 878,7 km con 16.698 m de desnivel positivo acumulado.

3 comentarios sobre “Camino del Norte a pie: día 24, de Boimorto a Santiago de Compostela (05/07/2021)

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